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¿Necesitamos inmigrantes? PDF Imprimir E-mail
Lunes, 14 de Junio de 2010 09:56

Artículo que nos han publicado en Deia. Esperamos que os guste. 


¿Necesitamos inmigrantes?

por June Fernández, * Integrante de SOS Racismo Bizkaia - Domingo, 13 de Junio de 2010


EL anterior Gobierno vasco lanzó una campaña bajo el lema Gracias a la inmigración nuestro país avanza. Mostraba imágenes como la de una mujer latina cuidando de un anciano en silla de ruedas. La pretensión era loable: concienciar a la sociedad sobre la contribución que hacen las personas inmigrantes a nuestra economía y reconocer su papel en suplir algunas de nuestras carencias estructurales: como la falta de corresponsabilidad de los hombres respecto a las tareas domésticas y de cuidados, y la escasez de recursos públicos para atender dichas necesidades, lo cual explica la gran demanda de mujeres inmigrantes (manteniendo los tradicionales roles sexistas) en estos trabajos de limpieza y cuidados.

Sin embargo, muchas personas desconfiamos en su momento de esa campaña. Por una parte, resultaba injusto aplaudir el papel de la mujer cuidadora de la imagen, ya que puede que en realidad fuera arquitecta, bióloga, artista o periodista, y en cambio la Ley de Extranjería la abocaba a uno de los sectores más precarios, invisibles y menos reconocidos. Pero el principal problema era el mensaje de que había que aceptar la inmigración porque la necesitábamos para nuestro desarrollo económico, para disponer de mano de obra barata que cubriera los puestos de trabajo que en época de bonanza la gente autóctona no quería cubrir. Algunas nos preguntábamos entonces: ¿qué pasará con este mensaje cuando dejemos de necesitarlas? ¿Cómo convenceremos entonces a la población de que hay que seguir defendiendo la igualdad de derechos?

Efectivamente, llegó la crisis, y lo primero que hizo el Gobierno español fue anunciar un Plan de Retorno Voluntario para inmigrantes en paro y la reducción prácticamente a cero de las contrataciones en origen, dejando en la práctica como única vía de regularización la de demostrar el arraigo social, la que implica tener que vivir tres años de forma irregular, trabajando en la economía sumergida, con el consiguiente riesgo de explotación laboral.

El segundo paso fue iniciar una restrictiva reforma de la Ley de Extranjería que, en palabras del ministro Corbacho, adaptase el fenómeno migratorio a la nueva realidad económica. Es decir, desde que el Gobierno reconoció que estábamos en crisis, se dedicó a defender que la mano de obra extranjera ya no hacía falta, que las personas inmigrantes asentadas sobran, y asumió el principio xenófobo de prioridad nacional: "Los españoles primero".

Esa estrategia de utilizar la inmigración como cortina de humo para desviar la atención sobre las verdaderas causas y responsables de la crisis ha venido acompañada por una intensa campaña de desprestigio por parte de partidos políticos y medios de comunicación de derechas: criminalización de colectivos como los menores no acompañados, intentos por parte de ayuntamientos como el de Vic de no empadronar a inmigrantes sin papeles bajo la acusación de que acaparan los servicios públicos, reportajes de periódicos de gran tirada destacando el número de inmigrantes que cobran renta básica o ligando el fraude en el acceso a las ayudas con la inmigración, imágenes estigmatizantes de pisos patera...

Desde que el Gobierno español reconoció que estamos en crisis se dedica a defender que la mano de obra extranjera no hace falta

En quince años no se han desarrollado políticas serias e integrales. Los gobiernos hablan de quienes llegan, pero n

En este tiempo, otras voces, en cambio, han esgrimido datos reales como que las personas inmigrantes aportan de media más en impuestos que lo que cobran en prestaciones, que la inmigración sigue siendo necesaria para sostener nuestro sistema de pensiones y rejuvenecer la sociedad… Estos argumentos son útiles para combatir prejuicios como los que presentan a la inmigración como una amenaza para el Estado del bienestar, pero no deben ser el centro del debate sobre la inmigración.

¿Necesitamos la inmigración o ésta sobra? ¿Hay poca o mucha? Ésa no es la discusión que interesa a SOS Racismo. La cuestión es que la inmigración es un hecho, algo inherente al ser humano, que acostumbra a moverse para mejorar su vida. Claro está, en los últimos años, las desigualdades Norte-Sur y las facilidades para viajar que propicia la globalización han hecho que sean más que en otras épocas las personas que se han asentado en nuestro país. Repito: esas personas se han asentado. Ya no son extranjeras: son vascas. Viven aquí, trabajan o estudian aquí, se enamoran y forman una familia, disfrutan, sufren... Vivir esos movimientos con ansiedad, como "oleadas masivas" de inmigrantes que hay que controlar y frenar es una exageración que no contribuye más que a generar una alarma social del todo irracional que está minando la cohesión social.

El principal error de la política migratoria española es que sigue tratando la inmigración igual que en los años noventa: como un fenómeno puntual, extraordinario y pasajero. En estos quince años aproximadamente de leyes de extranjería, no se han desarrollado políticas públicas integrales y serias de gestión de la diversidad. Los gobiernos hablan de quienes llegan pero no de quienes se quedan. ¿Qué se ofrece a esos millones de personas que han elegido el Estado español como su lugar para desarrollarse como personas y que se sienten parte de nuestra sociedad porque lo son? Por ahora, desconfianza, restricción de sus derechos, invitaciones a que vuelvan a sus países (aunque ya se sientan tan de aquí o incluso más que de allá, que por eso ha fracasado el citado Plan de Retorno). A este paso, seguiremos el penoso ejemplo de Francia: seguir tratando como extranjeros a los hijos de hijas de quienes se asentaron en Euskadi hace décadas, alimentando así el racismo y la exclusión social.

Mientras el Gobierno vasco ficha a investigadores excelentes en el extranjero, la bióloga que migró para dar un impulso a su carrera se encuentra limpiando casas. A la que lleva velo no se le considera capaz de desarrollar su vocación porque está oprimida por el machismo islámico. Tanto el menor no acompañado que soñaba con estudiar Física en una universidad europea como el que migró para trabajar y ayudar así a su familia se encuentran aislados en un centro en el que, si tienen suerte, podrá apuntarse a algún cursillo de mecánica o carpintería y del que es probable que salgan sin papeles, sin dominar el castellano ni haber podido tejer una red social que les apoye en su emancipación.

En definitiva, ya vale de hablar de control de flujos, de quien falta o quien sobra. Hablemos de una vez de los recursos que tenemos, del "capital social y humano" (como está de moda llamarlo): las personas que viven en este país, al que quieren aportar conocimientos y riqueza, y se encuentran en cambio confinadas sin fecha de caducidad a la etiqueta opresora de "los otros".

El reto es gestionar la diversidad desde la óptica de la igualdad de derechos. Eso también será beneficioso en términos económicos, porque las personas a las que ahora no se reconoce como ciudadanas tienen mucho que aportar también a ese nivel, y porque la economía sumergida y la exclusión social nos lastran.

Pero esa no puede ser nuestra principal preocupación. Porque no queremos vivir en un país que prima el desarrollo económico sobre el desarrollo humano. Queremos vivir en unas ciudades sin fronteras (como reza la campaña estatal que apoyamos), en las que las personas sean libres e iguales en derechos y oportunidades, puedan desarrollarse y aportar sus saberes; ciudades en las que la diversidad sea fuente de riqueza y no de conflicto. Aparquemos el miedo y lo prejuicios, y preocupémonos por cómo hacer de esta sociedad un entorno respirable y justo, en el que se respete y reconozca a todas y cada una de las personas que viven en ella.

 


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¿Qué hacer?

Derecho de admisión

A raíz de numerosas denuncias recibidas por parte de personas que habían sido discriminadas en el acceso a locales de ocio nocturno, desde SOS Racismo-Bizkaia hemos publicado el siguiente Folleto sobre el derecho de admisión, que informa en varios idiomas sobre los límites del derecho de admisión y qué pasos se pueden dar ante un abuso por parte de los establecimientos.

A fondo

Informe sobre vivienda


Informe sobre Discriminación en el acceso a la Vivienda en el que podréis encontrar datos sobre las limitaciones que se encuentra la población inmigrada a la hora de buscar piso, con análisis de anuncios discriminatorios, entrevistas en profundidad y una simulación de búsqueda de vivienda.

Testing Sos Racismo 2011 (cast).pdf
Testing Sos Racismo 2011 (eusk).pdf

Analisis

Racismo en las aulas

Manual

Manual de prevención de incidentes racistas en las aulas realizado por Kepa Otero con claves para prevenir y gestionar conflictos de carácter racista o xenófobo en los centros educativos, así como reflexiones sobre la necesidad de incorporar una perspectiva antirracista a la enseñanza